Desde dentro
Mandar en el rebote y perder el partido: 79-62 en Fuengirola
El Invermoneda CB Alhaurín de la Torre capturó 46 rebotes por 24 del CB Salliver, pero 28 pérdidas y un 51 % desde la línea de tiros libres decidieron el estreno en la VI Supercopa Diputación.
El Invermoneda CB Alhaurín de la Torre cayó por 79-62 ante el CB Salliver Fuengirola en su estreno en la VI Supercopa Diputación Provincial de Málaga. El marcador dice diecisiete puntos; el acta cuenta un partido bastante más raro que eso.
Ganar el rebote por veintidós
El equipo capturó 46 rebotes por 24 del rival. Diecinueve de ellos ofensivos, frente a cinco. Es una diferencia enorme, de las que normalmente deciden un partido, y esta vez no decidió nada.
La explicación está dos filas más abajo en el acta.
Veintiocho pérdidas
El Invermoneda perdió 28 balones, nueve más que el Salliver, que además robó dieciséis. Cada rebote ofensivo ganado con trabajo se devolvía después sin llegar a tirar.
Y la línea de tiros libres
Aquí está el otro dato que duele: el equipo tiró más tiros libres que su rival —37 por 33— y metió menos: 19 por 23. Un 51 % frente a un 70 %. Con el acierto del Salliver desde la línea, y sin cambiar nada más del partido, habrían sido siete puntos más.
En tiros de campo, 14 de 39 en dos puntos (36 %) y 5 de 18 en triples (28 %). El Salliver resolvió con un 54 % en dos y fió el resto al volumen desde el 6,75: treinta y cinco triples intentados para diez aciertos.
Lo que sí funcionó
Pedro Jesús Pérez Martín firmó el mejor partido del equipo: 20 puntos, 10 rebotes y 22 de valoración, con 11 de 16 en tiros libres justo cuando el resto no encontraba la red.
Víctor Chuka Anuebu fue el otro nombre del acta: 5 de 5 en tiros de campo, 10 puntos, 11 rebotes y 3 asistencias en dieciocho minutos. Y el único del equipo que no terminó en negativo en el más-menos.
Jesús Pareja añadió ocho rebotes y José Antonio Segado fue el más utilizado, con casi treinta y tres minutos en pista.
Primer partido
Es el estreno de la temporada y es una Supercopa. El trabajo bajo los aros está hecho —46 rebotes no salen por casualidad—; falta que el balón llegue entero al final de cada posesión.